La soledad que me acompaña y se burla de mi.
La soledad que me has dejado se quedó con tu olor, se quedó en mi cuerpo, se me quedó en el pensamiento y cambia de color. La soledad se ha enamorado de mi, la soledad de tus besos me toca el alma con el recuerdo de tus labios y me consume poco a poco rasgando los últimos pedazos de mi alma.
Es el desierto lleno de agua, por las lágrimas que salen al recordar la soledad, al recordar que por mucho tiempo estuve llena de ti y hoy ya no me queda nada.
¿Por qué no puedo amar a alguien más?
¡Ay, Soledad! ¿Qué diablos has hecho conmigo?
Ya no juegues más con mi alma, ya no me destruyas el poco amor que me ha dejado tu incierta huida,
ya no quiero pensarte, pero te quedaste en mi soledad y no puedo ni quiero sacarte.

Excelente descripción de la maldita soledad.
ResponderEliminar